(This article was originally published on ‘Goodfellas’ magazine, issue #3, in December 2010)

T he actual civic ordinance in Barcelona was approved on the year 2006. This measure was developed to stop the non-civic behaviours on the street, such as prostitution, alcohol consumption and scatological needs, which were a constant complaint from neighbours of the most centric areas of the city. However, the city council used the situation to include graffiti in its witch hunt, so they incremented the punitive actions even on walls that used to have a legal concession. Ironically, this had the contrary effect that they expected: a big number of the Hall of fame habitués, instead of stopping their activity, changed bricks for metal shutters and colours for silver with the intention of remaining present in Barcelona’s downtown. Thanks to this adjustment some outstanding styles started to flower, in throw-ups as well as in handstyle, in the still green fields of Barcelona’s street bombing.

“Yesk is an individual that practices all forms of graffiti: tags, throw-ups, silver pieces, colour pieces, trains…”

Yesk was one of the names that emerged with strength under such circumstances, in a time when the city needed from writers with an attitude more engaged with illegalness. Today, Yesk is an individual that practices all forms of graffiti: tags, throw-ups, silver pieces, colour pieces, trains, metros…We must say that his talent allows him to move perfectly through these forms without exception. Still, the feature that really differentiates him from the rest of writers in Barcelona is, undoubtedly, the execution of pieces on metal shutters.

This Bomber’s copious activity has familiarized him so much with the vandalic interventions in the middle of the street that his style has developed aiming towards perfection and a unique graphic meticulousity that isn’t threatened by the execution time. For Yesk, in a city in which police presence is exhaustive, time isn’t so crucial. “On the streets, the most important is theatre, to learn how to disguise” he says. Thus, being speed a secondary factor, he can allow himself the luxury of spending more than 20 minutes in highly transited streets.

“On the streets, the most important is theatre, to learn how to disguise” 

The results are productions of thorough elaboration and impeccable finishing in apparently counterproductive conditions. Yesk’s style can be defined as the result of fusing together NY’s most classic graffiti with the most original comic illustrations and all that is done fluent and skilfully. In many of his creations we can see a fierce contrast between chromatic perfectionism and the simplicity he shows when shaping his letters. This factor, determinant as a characteristic marc of Yesk’s style, is tremendously effective, thus it combines visual attractive with maximal legibility. Furthermore, we can’t forget the fact that this lack of concern on the formal level is consonant with one of the fundamental conditions that, according to him, graffiti must fulfil sine qua non: FUN.


In fact, Yesk claims recreation as the principal ethical justification of his illegal graffiti procedure. Life in society needs to obey some norms of behaviour imposed by an authority with no alternative choice, so, for him, graffiti becomes a need set by the gratifying result of achieved graphical expression, by the pleasure of showing it on the streets and to encounter oneself with it, and for the cathartic component of illegal action against the authorities.

And out of this convergence comes Yesk, an authority of graffiti in Barcelona.


(Este artículo pertenece al número 3 de Goodfellas, publicado en diciembre de 2010)

F ue en el año 2006 cuando se aprobó Ordenanza Cívica de Barcelona, vigente hoy en día. Esta medida surgió con el objetivo de impedir los comportamientos incívicos en la calle, tales como la prostitución, el consumo de alcohol y las necesidades escatológicas, objeto constante de queja por el vecindario de los barrios más céntricos de la ciudad. No obstante el ayuntamiento aprovechó la situación para incluir al graffiti en su caza de brujas, por lo que las autoridades incrementaron la actuación punitiva incluso en muros que antiguamente disponían de concesión legal. Irónicamente, este hecho tuvo consecuencias contrarias a las expectativas del ayuntamiento: gran parte de los asiduos a los Hall Of Fame, en lugar de cesar su actividad, cambiaron ladrillos por cierres y colores por plata con el fin conservar su presencia en el centro de Barcelona. Gracias a esta adaptación comenzaron a florecer estilos notables, tanto en throw-ups como en handstyle, en los aún verdes campos del bombardeo callejero barcelonés. Yesk fue uno de los nombres que emergieron con fuerza bajo dichas circunstancias, en un momento en el que la ciudad requería de escritores con una actitud más comprometida con la ilegalidad.

Yesk es un individuo que practica el graffiti en todas sus vertientes: tags, throw-ups, platas, piezas a color, trenes…

A día de hoy, Yesk es un individuo que practica el graffiti en todas sus vertientes: tags, throw-ups, platas, piezas a color, trenes, metros… Cabe decir, que su talento le permite moverse a la perfección por estos territorios sin excepción. Aún así, la característica que más le diferencia del resto de escritores de Barcelona, es sin duda la ejecución de piezas en cierres. La copiosa actividad de este bomber le ha familiarizado tanto con la intervención vandálica en plena calle que su estilo se ha desarrollado en busca de un perfeccionamiento y meticulosidad gráfica singular que no se ve coaccionada por el tiempo de realización. Y es que, para Yesk, el tiempo de demora no es tan decisivo en una ciudad en la que la presencia policial es extenuante “en la calle lo más importante es el teatro, saber disimular”, dice. De esta forma, siendo la velocidad un factor secundario, puede permitirse el lujo de realizar piezas de más de veinte minutos en calles de tránsito considerable. El resultado son producciones de minuciosa elaboración e impecable acabado en condiciones aparentemente contraproducentes.

El estilo de las piezas de Yesk se puede definir como el resultado de la fusión del graffiti neoyorquino más clásico con la ilustración de cómic más original, todo ello efectuado con una elevada soltura y destreza. En muchas de sus creaciones existe un feroz contraste entre el perfeccionismo cromático y gráfico del que hace gala y la simplicidad a la que recurre para dar forma de las letras. Este factor, determinante como marca característica del estilo de Yesk, resulta tremendamente efectivo, ya que combina un potente atractivo visual con una máxima legibilidad. Por otro lado, no podemos eludir el hecho de que esta despreocupación a nivel formal va en consonancia con una de las condiciones  fundamentales que, según el escritor barcelonés, la actividad del graffiti ha de cumplir sine qua non: la diversión.

“En la calle lo más importante es el teatro, saber disimular”

De hecho, Yesk defiende el carácter lúdico como la principal justificación ética del procedimiento ilegal de su graffiti. La vida en sociedad requiere del cumplimiento de pautas de conducta impuestas por una autoridad sin elección alternativa, de esta forma, para Yesk, el graffiti resulta de una necesidad que se configura tanto por el gratificante resultado de la expresión gráfica bien realizada, por el placer de mostrarla en la calle y encontrarse uno mismo con ella, así como por el componente catárquico de la acción ilegal frente a las autoridades.

Y de esta confluencia sale Yesk, todo una autoridad del graffiti en Barcelona.